jueves, 7 de julio de 2011

Historias de falsos viajeros.


O de como los niños crecen y que quieren que crean que son cuando sean grandes.
(porque antes era "que vas a ser", ahora es "que quieren que seas")


Hace un rato mi sobrina me envió la dirección de su Blog donde relata su vida a partir de su viaje a Europa y lo que está viviendo allí, y fue un poco de envidia lo que sentí, a pesar de no coincidir en la mayoría de sus gustos, empezando por el destino.

Ella está viviendo en Europa, por eso el viaje es especial y deja de ser viaje, es vida o parte de su vida, no sé cuando ni si volverá, pero se nota que lo está disfrutando, el hecho que me llama la atención, porque nací bastante antes, es que haga público hasta la cantidad de monedas que lleva en el bolsillo o el gusto de un helado.

Porque parece que si no nos ven no existimos, y eso era antes un problema sicológico grave; una vez, en el piso, una mujer me dijo que yo tenía la suerte de SER, que ella no ERA porque estaba oculta y no la veían, si mal no recuerdo sus palabras fueron "Vos tenés suerte porque vos existís". Por supuesto que estaba drogada, marihuana liviana nomás, de la barata de mi juventud, hoy es orgullosa mamá y esposa.

Y acá vuelvo a las redes sociales, más precisamente a Facebook; a su pesar, miles de robots en forma de nombres se han enviciado de tal forma que no pueden vivir sin que los vean, y como ahora es fácil, esos locos de antes son ahora considerados normales a pesar de pasar todo su tiempo libre en Facebook, ya ninguno busca páginas para adelgazar, o envía 5 fotos a sus papás, y la propia vida diaria se ve claramente afectada.

Todos ellos y los que no somos igual sabemos esto, pero no se dice, es secreto de estado, todos los "Facebookeros" me comentan: "Si, entro, pero solo a veces", y luego me entero que publicaron que me habían dicho "Si, entro, pero solo a veces" en su muro a la hora de habérmelo dicho, o sea, contaron que me habían dicho, dijeron lo que me habían dicho, escribieron también lo que yo les había dicho y esperaron media hora para recibir como respuesta "Yo también entro solo a veces", de otro "Facebookero" de Illinois quizás, llamado Adalberto Rastrojo, al mejor estilo de "Don Verídico", que sí los hay.

Mi sobrina explica todo, y está bien, pero no sé, yo soy ya viejito y me da un poco de vergüenza que los Adalbertos Rastrojos del mundo se enteren de cada salida, de cada dirección, de cada comida, del nombre de cada amiga y de la hora en que se acuesta cada noche, cuando se acuesta.

Es más, he llegado a pensar que está viajando o viviendo en el exterior para que la vean, que si no existieran otros ojos que los propios en el mundo volvería con su papá o mamá, o con su primer novio, o quizás pensaría silenciosamente (siempre que se piensa se hace en silencio) en tener hijos, casa, o perro, como en aquellos tiempos en los que yo era querubín.

O sea, pensaría en ella, y no en la vista que de ella se tiene desde una ventana, recorrería el resto de la casa, aprendería a hacer la masa para los ñoquis, charlaría con anónimos de su barrio, sola, como sola ayudaría a un pajarito caído o a un viejo enfermo y también solo.

Yo conozco, a pesar de las ventajas tecnológicas, a gente así. Gente que ha viajado por todo el mundo, todo; que a Europa y a EE.UU. los sudacas conocemos desde siempre por el cine Western primero y los documentales o películas intelectuales después.

Porque nosotros los sudacas también conocemos Asia, o eso creemos cada vez que crecemos y a los 17 buscamos la verdad espiritual en forma de gordo barbudo Gurú, con la diferencia que Asia no es solo el luchador de sumo arrepentido y malvenido como maestro zen.

Pero Europa?, EE.UU.?, eso nos enseñan en la escuela, y curiosamente la gente sigue viajando para conocer o vivir en esos tan aburridos lugares como los barrios que nos circundan.

Por eso digo que tengo el orgullo de conocer a gente que ha vivido en todo el mundo y lo sigue haciendo, primero porque en realidad viven, no publican que viven, y segundo porque por ellos he conocido lugares increíbles que no existen ni en los libros ni en Internet: Escuelas de adultos en un valle escondido jamaiquino, cárceles abiertas donde Mongolia y China se confunden, tribus de matacos en el Chaco Paraguayo, interminables caminos de greda apisonada en el sur africano, especies animales mamíferas sin catalogar en la Antártida, y fundamentalmente gente; niños que ríen al ritmo del rap en Nigeria, militares desertores de los cascos azules en el Congo que viven con su negrita y sus negritos, Sultanes venidos a menos ocultos en otro emirato, mujeres árabes que manejan y no son ni vejadas ni apedreadas ni torturadas por traicionar a su marido.

Uno de estos que me contó todo (para mi eso es el todo), me dijo una frase que conservo como argumento del bien viajado: "No es que tenga más mundo que vos, es que tenemos mundos diferentes".

Y no tuve que viajar más que tres cuadras para escuchar eso, como solo algunos cientos de kilómetros tuve que viajar para escuchar la otra fase de ese estilo subversivo. "Dos personas pueden ser almas gemelas a pesar de haber nacido en una misma ciudad".

Las creencias son contrarias a ambas frases, cuanto más lejos viajás más viajás, y no es posible que entre 3 mil millones de mujeres la mía viva en mi mismo pueblo. No señor, puede ser que si, y puede ser que aunque viajen lejos y mucho, no sepan nada. Es palabra de viajeros, los alabo viajeros.

Por lo pronto, y con autorización expresa de mis amigos los eternos viajeros me quedo con lo mío, no quiero decirle a nadie adonde voy, si alguien quiere saber que pregunte y será informado, pero desde los 6 años no subo a un avión, demasiado para conocer hay en el Chaco misionero, demasiado para ayudar en Formosa, demasiadas playas y mujeres bonitas en las cercanas costas de Brasil, demasiada vida en el Buenos Aires nocturno.

De esta zona no me voy, y si lo hago, seguro será a un lugar bastante menos conocido que Sri Lanka, porque me sigue interesando la gente, su bienestar, y por extensión, mi bienestar y mi propio yo, antes que una foto de mi amiga alta y rubia con cigarro y cerveza, jugado bowling semidesnuda en algún tugurio de Barcelona.... aunque pensándolo bien... bueno, pensándolo bien, con la conciencia pura, quizás me atreva a hacerme una cuenta en Facebook para publicar una foto de mi amiga la rubia abrazándome con cigarro y cerveza en el tugurio barcelonés, pero que conste que será de paso, es que España está en crisis.




"Objetivo: Explorar el continente americano que solo conocemos por los libros" Ernesto Guevara.

"El hecho es que nosotros como dos buenos críticos nos dábamos cuenta de que conocíamos mucho de lo que pasaba en los países europeos, de como era la civilizacón cretense, o la romana, o la griega, y sin embargo no conocíamos nada de América Latina, no sabíamos como eran los mapuches, ni donde estaba Macchu Picchu, en fin, esa era una cosa que nos iba abriendo el apetito, para conocer el mundo." Alberto Granado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡¡Qué razón tienes!!, es como si en la era de la informática la gente tuviese una necesidad apremiante de exhibicionismo. Como si hiciese falta hacer grandes viajes o grandes cosas para ser reconocido, cuando en realidad lo que vale es el "tu", el "yo" desnudos y sin disfraces,... sin adornos, con nuestro mundo, nuestros valores forjados en nuestro día a día,... nuestros sentimientos.
345 "amigos en facebook" ohhhhhh "fantástico", no saben ni cómo me llamo pero.... espera, es... genial, ahora ya tengo 360
No lo sé, pienso que se ha perdido una de las cosas más grandes que he conocido y esa es el tú a tú, las relaciones sociales, el compartir esos pequeños momentos en vivo y en directo. Quizás todas estas personas, las adictas a las redes sociales, logren satisfacer sus necesidades de esta forma, o... realmente les sirva para algo, si esto es así quizás entonces las redes sociales valgan para algo.
Yo, de momento, me quedo con mi día a día, con mis experiencias (buenas y malas), con mis pequeños logros y con esas 4 grandes personas a las que puedo llamar AMIGOS.
Besos.